REAL DECRETO 1396/2003, de 17 de noviembre, por el que se regulan la organización, funciones y provisión de puesos de trabajo de las Consejerías de Agricultura, Pesca y Alimentación de las Misiones Diplomáticas de España.

Rango de Ley:Real Decreto
Marginal:BOE-A-2003-21545
Sección:I - Disposiciones Generales
Emisor:Ministerio de Administraciones Publicas
 
CONTENIDO

oma del País Vasco, pues si bien es cierto que el carácter experimental de la docencia sustancialmente en nada incrementa o disminuye los títulos competenciales del Estado y de la Comunidad Autónoma, sí es cierto, en cambio, que la propia naturaleza experimental supone una excepción a los sistemas ordinarios y normados, lo que determina que las competencias estatales, ejercidas respecto de las enseñanzas en régimen ordinario a través de una regulación de carácter abstracto, aquí, por el contrario, se proyecten no sólo en la regulación normativa, de procedimiento, que supone el propio Real Decreto 942/1986, sino en la reserva al Estado de una autorización caso por caso. Este es, a su juicio, el núcleo del conflicto, pues la impugnación del Gobierno Vasco intenta sustituir el ejercicio de las competencias del Estado mediante la aprobación contemplada en el art. 2 por un ejercicio de aquellas competencias a través de una regulación normativa que, de modo paralelo a la dictada por las enseñanzas en régimen ordinario, vendría a colmar, para las de carácter experimental, el contenido máximo de las titularidades del Estado.

     Es claro, pues, que en materia de enseñanzas mínimas y de ordenación general del sistema educativo tiene el Estado la exclusiva competencia y puede, por ello, regular tales materias tanto en el régimen ordinario como en el experimental, y someter a previa autorización cualquier experimentación que las altere cuando se pretenda la homologación de los estudios y títulos correspondientes. Queda por determinar si en el ámbito de las experimentaciones educativas es posible establecer un régimen de autorizaciones articulado sobre la base de unos criterios previa y abstractamente establecidos, tal como ocurre con las enseñanzas en el régimen ordinario.

     La propia naturaleza de las experimentaciones, con lo que tienen de renovación de lo existente y de investigación de nuevas posibilidades en el ámbito educativo, hace imposible, por razón de la necesaria flexibilidad que debe presidir el juicio acerca de su oportunidad y desarrollo, regular apriorísticamente cada experimentación en particular, sin que pueda aceptarse el modelo de mínimos propiciado por la Comunidad recurrente, ya que con él se desnaturaliza la competencia del Estado en la materia reduciéndola a una simple competencia finalista.

     El establecimiento de un sistema de autorización caso por caso resulta así el único posible, máxime si tiene en cuenta que autorizar una experimentación que afecte a lo ya regulado por el Estado en el ejercicio de una competencia exclusiva participa necesariamente, como competencia, del mismo carácter exclusivo. Ello, claro está, con independencia de que toda actuación arbitraria del Estado en el ejercicio de su competencia de autorización pueda ser planteada ante la jurisdicción ordinaria. En definitiva, el establecimiento de un régimen de aprobaciones singulares es el único compatible con la naturaleza del objeto de la autorización y el único, además, respetuoso con la competencia del Estado respecto de las materias sobre las que la experimentación aprobada está llamada de algún modo a incidir.

     6. El Gobierno Vasco considera que el art. 5 invade competencias autonómicas al subrayar la idea del control administrativo absoluto por parte del Ministerio de Educación sobre las actividades experimentales autonómicas en materia educativa, ya que no sólo la experimentación ha de ser aprobada por aquél, sino que, además, durante su desarrollo han de facilitarse cuantas informaciones solicite. Ello entraría, añade el Gobierno Vasco, en contradicción con lo declarado en la STC 6/1982 sobre la licitud de controles estatales. Entiende, por el contrario, el Abogado del Estado que el contenido de esas informaciones no puede confundirse, como hace la Comunidad recurrente, con el de la Alta Inspección, ya que siendo las experimentaciones del Real Decreto 942/1986 derogaciones singulares, con carácter experimental, de la

Preámbulo


Los artículos 149.1.7 de la Constitución Española y 17.2 del Estatuto de Autonomía para Andalucía otorgan a esta Comunidad Autónoma la función ejecutiva de la legislación laboral estatal, lo cual supone la asunción de importantes competencias y facultades en materia de seguridad y salud en el trabajo, como aspectos integrados en la normativa social. La importancia de estas cuestiones demanda de la Administración Autonómica su intervención activa en la mejora de las condiciones de trabajo en Andalucía, en orden a una adecuada política de prevención de riesgos laborales y a la consecución de una óptima salud de los trabajadores en los lugares de trabajo.

Ello requiere la participación, junto con la Administración Laboral Autonómica, de los agentes económicos y sociales en la planificación, programación, organización y control de la gestión relacionada con la mejora de las condiciones de trabajo y la protección de la seguridad y salud de los trabajadores.

Es por ello, que se considera necesaria la creación de un órgano colegiado y tripartito desde el que se orienten, impulsen y coordinen las actuaciones en materia de prevención de riesgos laborales que posibiliten la mejora de las condiciones de trabajo y disminuya la siniestralidad laboral en la Comunidad Autónoma Andaluza.

A tal efecto se crea el Consejo Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales, dando así cumplimiento al compromiso contraído en el Pacto por el Empleo y el Desarrollo Económico de Andalucía, a la vez que se desarrolla el artículo 12 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales , de forma que, dentro del respeto a la autonomía de las organizaciones sindicales y empresariales más representativas, el mismo contribuya al establecimiento de cauces y procedimientos que garanticen y agilicen la cooperación en materia de seguridad e higiene y salud de los trabajadores.

En su virtud, a propuesta del Consejero de Trabajo e Industria y previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión del día 9 de diciembre de 1997,

DISPONGO:

Artículo 1


TÍTULO I

CREACIÓN Y FUNCIONES

Artículo 1

  1. Se crea el Consejo Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales como órgano de participación en materia de seguridad e higiene y salud de los trabajadores, con las funciones, composición y estructura que se establecen en este Decreto.

  2. El Consejo Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales se adscribe a la Consejería de Trabajo e Industria.

Artículo 2


Artículo 2

El Consejo Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales tendrá su sede en Sevilla, pudiendo, no obstante, celebrar sus sesiones plenarias en cualquier lugar del territorio de Andalucía designado al efecto.

Artículo 3


Artículo 3

El Consejo Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales participará en la planificación, programación, organización y control de la gestión relacionada con la mejora de las condiciones de trabajo y la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores, y tendrá las siguientes funciones:

  1. Informar las líneas de actuación de la Junta de Andalucía en materia de prevención de riesgos laborales y de mejora de las condiciones de trabajo.

  2. Proponer actuaciones concretas orientadas a la prevención de riesgos laborales y a la mejora de las condiciones de trabajo.

  3. Plantear estudios preventivos-laborales y planes integrales de actuación en sectores, actividades o subactividades concretas.

  4. Participar en el establecimiento de la planificación anual de actividades de los Centros de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

  5. Conocer la Memoria correspondiente a las actividades desarrolladas en materia de prevención de riesgos laborales, e informar los presupuestos anuales de este Consejo.

  6. Coordinar las distintas acciones que desarrollan las beitia le entregó la información que poseía acerca del Sr. Carlos Antonio

Seguidamente, Jose María remitió la información recibida al dirección de ETA para que fuera valorada, obteniendo de ella, como contestación, que se continuara trabajando en tal información.

Ante tal tesitura, Jose María solicitó a Lucio que le pusiera en contacto directo con los individuos que le facilitaron los datos utilizados por éste último, para la elaboración de la información, petición que fue puntualmente atendida por Lucio , concretando, al efecto, una reunión entre Jose María y el procesado Jose Ángel , mayor de edad y sin antecedentes penales, también perteneciente al sindicato LAB y al MLNV que fue la persona que, a su vez, facilitó los datos del Sr. Carlos Antonio a Lucio .

La antes mencionada reunión se produjo, efectivamente, en la estación de tren de la localidad de Amorebieta (Vizcaya) y después de la misma, Jose Ángel enseñó en varias ocasiones a Jose María diferentes lugares en Lemoniz, así como el domicilio del DIRECCION000 existente en esa localidad, transitando ambos por sus inmediaciones, insistiendo éste a aquél que controlara los movimientos del Sr. Carlos Antonio y sus horarios.

Pocos días más tarde, se reúnen de nuevo en la zona del Alto Boroa (Amorebieta) Jose María y Jose Ángel , manifestando el último que no le había sido posible obtener más información acerca del DIRECCION000 , debido a asuntos propios laborales y familiares. Ante esta circunstancia, Jose María requiere a su interlocutor para que capte a otra persona de su confianza que le ayude en la recopilación de la información, requerimiento al que accede Jose Ángel y, para llevarlo a efecto, entabla conversaciones con su amigo, el procesado Isidro , mayor de eadad y sin antecedentes penales, proponiéndole que actuara conjuntamente con él en las tareas encomendadas por Jose María , aceptando el referido Isidro compartir tal cometido.

En los días posteriores a los hechos descritos, Isidro y Jose Ángel realizaron varios controles del Sr. Carlos Antonio para conocer sus horarios e itinerarios, colocándose el primero de ellos en las inmediaciones del surtidor de gasolina de Lemoniz, mientras que el segundo circulaba habitualmente a bordo de su vehículo Opel Corsa, matrícula WU-....-UM , por los lugares por los que tenía que pasar el DIRECCION000 , reuniéndose luego ambos procesados para dialogar sobre las informaciones que iban recogiendo.

Y así, cuando Jose Ángel y Isidro consiguieron reunir todos los datos precisos, habiendo detectado ambos el recorrido que realizaba el Sr. Carlos Antonio , cuando tenía que acceder a la autopista, por el peaje del barrio de Usandolo, de la localidad de Galdácano, se reúne Jose Ángel con Jose María y otra persona, fallecida en el momento de la detención del referido Jose María y María Virtudes por la Policía Autónoma Vasca, en los alrededores de la Basílica de Begoña de Bilbao, y deciden que el lugar más idóneo para acometer contra el DIRECCION000 del Gobierno Vasco era la zona del hospital del Barrio de Usandolo (Galdácano) y concretamente el acceso de peaje de la autopista A-8.

Al cabo de unos días, se reúnen Jose María junto con el hoy fallecido, con Jose Ángel y Isidro , en un kiosco de peródicos cercano al hospital antes dicho, y allí estudian y deciden la forma de realizar la acción viololenta, mediante la colocación de un coche bomba que harían explotar al paso del vehículo del Sr. Carlos Antonio , determinándose los papeles que cada uno de los congregados asumirían en los acontecimientos que son los que luego se expresarán.

Para llevar a cabo la acción, el procesado Jose María entró en contacto con Gerardo , mayor de edad y sin antecedentes penales, al que ya conocían con anterioridad, ordenándole que sustrajera un vehículo y lo pusiera a su disposición, lo que éste realizó, apoderándose del Renault 19, matrícula GE-.... pereneciente a Don Ismael , cuando se encontraba estacionado, cerrado y sin llaves, en el aparcamiento de la empresa Troyma de Munguia, lugar de trabajo del Sr. Ismael , vehículo que luego entregó a Jose María , sabiendo Gerardo la condición del anterior miembro de la organización ETA, así como que el vehículo se utilizaría para perpetrar actos violentos, pero sin que conste que conociera el destino concreto que se iba a dar al automóvil sustraído.

Posteriormente Jose María traslada el Renault 19, al almacén situado en la calle Atxepein s/n del barrio de Astrebudua en Erandio y, en dicho lugar, sustituyó las placas auténticas del vehículo por las inauténticas SU-....-SD , que habían sido confeccionadas por el procesado Jose Ramón , mayor de edad y sin antecedenes penales, en el taller del concesionario Renault de Munguía, establecimiento donde desempeñaba su puesto de trabajo, con la finalidad de entregarlas a miembros de la organización ETA, para que las utilizaran en sus violentas acciones, pero sin que se haya acreditado que este procesado supiera para qué acción concreta se utilizaría.

Así mismo, Jose María procedió, en el almacén referido, a preparar el turismo Renault 19 como coche-bomba, elaborando para ello un artefacto explosivo compuesto de 235 kilos de amosal y 5 kilos de amerital, dispuesto para ser activado con mando a distancia, colocándolo en el maletero del vehículo.

Llegado el día elegido para ejecutar la tan proyectada acción, en el mes de julio de 1994, los procesados Jose María y María Virtudes , junto con la persona hoy fallecida, salieron del piso donde se ocultaban en el barrio de Begoña, y se trasladaron al almacén de la CALLE000 , con el fin de recoger el Renault 19, lo que hicieron, dirigiéndose los tres s a continuación, al lugar donde habían determinado colocarlo, a bordo de dicho vehículo, siendo conducido por María Virtudes , quien era perfectamente conocedora de todos y cada uno de los pasos seguidos por sus compañero Jose María .

Una vez llegados al lugar exacto elegido -la autopista de peaje A-8, en su acceso a la zona del hospital de Usandolo-, en donde también se hallaban Jose Ángel y Isidro , los tres ocupantes se apearon del coche-bomba, procedieron María Virtudes y el fallecido a colocarlo disimulado entre unos árboles, en tanto que Jose María se situó en un punto estratégico que le permitía observar los movimientos de los procesados Jose Ángel y Isidro , colocados a su vez en otro punto desde el que podían divisar la circulación por la autopista, siendo la misión específica de éstos dos últimos, avisar a Jose María en el momento preciso en el que se aproximase el vehículo del DIRECCION000 , haciendo el primero un gesto con la mano, y sacando el segundo un pañuelo. A su vez, el repetido Jose María debería percibir inmediatamente de ello a María Virtudes y al fallecido que eran los encargados específicos de activar el coche-bomba, mediante mando a distancia, en el preciso instante en el que por allí pasase el vehículo oficial del Sr. Carlos Antonio .

No obstante y a pesar de encontrarse todo perfectamente preparado para dar muerte al DIRECCION000 , de la forma descrita, los procesados no pudieron materializar su firme decisión, al no pasar ese día por el lugar don Carlos Antonio .

A la vista del vano intento, los mismos protagonistas repitieron de nuevo iguales acciones, por cuatro veces consecutivas, entre julio y septiembre de 1994, sin que lograran alcanzar su propósito debido, única y exclusivamente, a la ausencia en el lugar elegido, en todas las ocasiones, del vehículo del Consejero.

Al no dar los resultados apetecidos las acciones descritas, los miembros del Comando DIRECCION001 , Jose María y María Virtudes , idearon otras formas de acabar con la vida del Sr. Carlos Antonio y así conocedores de que el DIRECCION000 solía ir a misa los domingos a la Iglesia de Arteasen (Vizcaya) pensaron causarle la muerte disparándole, a distancia con un fusil M-16 con mira telescópica, desde la cantera de Semoa, cuando entrara o saliera de los oficios, plan que, desde el inicio, desecharon al no estimarlo factible.

Posteriormente, constándoles a los dos miembros del Comando que el DIRECCION000 realizaba unas visitas a las ferias Agrícolas de Artea, pensaron adosarle un maletín bomba en su vehículo a motor, o colocarle el vehículo-bomba Renault 19 ya reseñalado, si el DIRECCION000 acudía a un mitín de Guernica, en las últimas elecciones al Parlamento Vasco, no realizando acto alguno en orden a materializar esas ideas, al conocer que tal mitin no tendría lugar.

La última tentativa la pensaban hacer unas tres semanas antes de ser detenidos los miembros del Comando DIRECCION001 , Jose María y María Virtudes . En esta ocasión, tenían preparado un maletín-bomba con 5 kilos de amonal y un tetrabrick de amerital, que pretendían colocar, a través de un procesado rebelde, en el vehículo del Ilmo. Sr. D. Carlos Antonio . Tampoco en esta ocasión lograron su propósito al estar dicho vehículo rodeado de numerosos funcionarios de policía de su servicio de escolta.

Los miembros del Comando DIRECCION001 Jose María y María Virtudes , junto con la persona fallecida, planearon acabar con la vida del sargento del Ejército destinado en el cuartel de Saitxe Munguía, Don Juan Enrique , el que, como antes se dijo, fue objeto de información sobre su domicilio y vehículo que poseía.

El día elegido fué el 18 de noviembre de 1994 y, en efecto, en las primeras de sus horas, Jose María , María Virtudes y el fallecido, salieron del piso en el que se ocultaban en Baracaldo, y se dirigieron a la lonja del barrio de Astrabudua, en la que eran esperados por un procesado rebelde. En dicha lonja se encontraba el vehículo Ford Escort propiedad de Don Benito , que el día 30 de agosto de 1994, le había sido sustraído por el procesado Gerardo en la localidad de Erandio y, por éste, entregado a miembros de la organización ETA, sabiendo que lo eran, para que lo usaran en las acciones que realizaran. A continuación, le colocaron las placas de matrícula inauténticas G-....-G , que también habían sido fabricadas por el procesado Jose Ramón en su lugar de trabajo, y puestas por él a disposición de los miembros del Comando DIRECCION001 , a fin de que las utilizaran en sus acciones violentas.

Seguidamente Jose María , María Virtudes y el fallecido, partieron a la lonja a bordo del Ford Escort, haciéndolo igualmente el procesado rebelde, conduciendo un vehículo Fiat Uno, estando comunicados los ocupantes de ambos vehículos por medio de unos talkies, dirigiéndose todos hacia Larrabezúa.

Una vez llegaron a esta localidad vizcaína, los tres primeros indicaron al rebelde que se situara con su vehículo en un cruce por el que pasaría el vehículo del Sr. Juan Enrique , un Opel Omega, matrícula PI-....-Y y, una vez lo hiciera, les pasara aviso a ello por los talkies.

Sobre las 8 horas del mencionado día 18 de noviembre de 1994, Jose María recibe del rebelde la señal pactada e, inmediatamente, se coloca con el vehículo Ford Escort a la altura del semáforo situado a la entrada del casco urbano de Larrabezúa, al que se dirigía el sargento, en tanto que María Virtudes y el fallecido se situaron próximos, en la acera, provistos de armas. Momentos después, llega al semáforo el Sr. Juan Enrique , cuando se encontraban en fase de rojo, deteniendo su vehículo; en ese preciso instante, el fallecido sacó el arma que portaba oculta dentro de su chubasquero, un subfusil VZ1 núm. 1350, con la inscripción RTS y con el anagrama de ETA, calibre 9 milímetros, y comenzó a dirigir disparos contra el sargento, quien, al percatarse del súbito ataque que estaba sufriendo, repelió la agresión con un arma reglamentaria, propiciando varios disparos, uno de los cuales alcanzó al agresor, resultando él también herido en su brazo derecho. Al apercibirse María Virtudes de lo que estaba sucediendo, disparó también con su pistola contra el sargento del Ejército, dando así cobetura a su compañero.

El Sr. Juan Enrique logró no obstante salvar su vida, huyendo con rapidez del lugar de los hechos.

Seguidamente Jose María que se hallaba al volante del Ford Escort aguardó a que sus dos compañeros se introdujeran en el vehículo para emprender veloz huida, ocupando María Virtudes el asiento del copiloto y el fallecido uno de los t